miércoles, 15 de abril de 2015

Comentario de texto. "Manuscritos..." Texto 7



Texto 7 (líneas 125-140)

El comunismo como superación positiva de la propiedad privada en cuanto autoextrañamiento del hombre, y por ello como apropiación real de la esencia humana por y para el hombre; por ello como retorno del hombre para sí en cuanto hombre social, es decir, humano; retorno pleno, consciente y efectuado dentro de toda la riqueza de la evolución humana hasta el presente. Este comunismo es, como completo naturalismo = humanismo, como completo humanismo = naturalismo; es la verdadera solución del conflicto entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y el hombre, la solución definitiva del litigio entre existencia y esencia, entre objetivación y autoafirmación, entre libertad y necesidad, entre individuo y género. Es el enigma resuelto de la historia y sabe que es la solución.


Exposición de la temática del texto

En este capítulo del tercer manuscrito, perteneciente a los “Manuscritos de economía y filosofía”, de donde se extrae el fragmento, Marx reflexiona acerca de las consecuencias del trabajo alienado y de manera muy particular sobre su resultante más decisiva, la propiedad privada. El comunismo se presenta en principio como la mejor forma de superar los efectos nocivos que para la humanidad tiene la pervivencia de este régimen de propiedad. Marx procede a continuación a un análisis crítico de las distintas formas en que el comunismo se puede materializar. En el fragmento, en concreto, Marx analiza el comunismo como recuperación del ser humano en tanto que ser social.

En este nuevo contexto, Marx encuentra una solución tanto al problema de la relación ser humano-naturaleza, como al de la relación entre seres humanos.

En cuanto a la primera relación, afirma que cuando el hombre transforma la naturaleza en alimento, vestido, alojamiento, adorno, etc. (las necesidades materiales que aseguran la vida humana) dicha naturaleza es, al mismo tiempo, humanizada, esto es adecuada a la satisfacción de las necesidades humanas.

En cuanto a la segunda, la relación ser humano-ser humano, Marx señala que, en su trabajo con la naturaleza, el ser humano se asocia en cooperación con otros seres humanos obligándose a una coordinación en la que la relación productiva termina siendo eminentemente una relación social; una relación a través de la cual va a ir determinándose la idea que el ser humano tiene de sí mismo y al mismo tiempo del otro ser humano. Efectivamente, en dicha relación el ser humano se objetiva, sale de sí, se proyecta en los demás y con todo ello se reconoce a sí mismo como un ser social.

Las parejas de opuestos citadas por Marx en el texto, tales como hombre-naturaleza, esencia (lo que una cosa es, la identidad)-existencia (la dimensión exterior del ser de las cosas), objetivación (algo es puesto fuera, exteriorizado)-autoafirmación (afirmación de sí mismo), libertad-necesidad, individuo-género (el ser humano liberado de toda enajenación, emancipado), revelan hasta qué punto nuestro autor escribe esta obra bajo la influencia del pensamiento hegeliano. En la dialéctica de Hegel se afirma que del enfrentamiento de contrarios surge una síntesis superadora de cada uno de los polos contrarios tal como se encontraban por separado antes de dicho enfrentamiento.

Precisamente los que postula Marx en este texto es  la posibilidad de que en esta fase el comunismo pueda crear las condiciones para realizar una síntesis que favorezca la emancipación (desalienación) humana, el despliegue de todas las potencialidades del ser humano y la reapropiación de su esencia perdida en la enajenación de su existencia anterior. 

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