domingo, 12 de abril de 2015

Comentario de texto. "Manuscritos..." Texto 3.


Texto 3 (líneas 30-54)

El comunismo, finalmente, es la expresión positiva de la propiedad privada superada; es, en primer lugar, la propiedad privada general. Al tomar esta relación en su generalidad, el comunismo es: 1º) En su primera forma solamente una generalización y conclusión de la misma; como tal se muestra en una doble forma: de una parte el dominio de la propiedad material es tan grande frente a el, que el quiere aniquilar todo lo que no es susceptible de ser poseído por todos como propiedad privada; quiere prescindir de forma violenta del talento, etc. La posesión física inmediata representa para él la finalidad única de la vida y de la existencia; el destine del obrero no es superado, sino extendido a todos los hombres; la relación de la propiedad privada continúa siendo la relación de la comunidad con el mundo de las cosas; finalmente se expresa este movimiento de oponer a la propiedad privada la propiedad general en la forma animal que quiere oponer al matrimonio (que por lo demás es una forma de la propiedad privada exclusiva) la comunidad de las mujeres, en que la mujer se convierte en propiedad comunal y común. Puede decirse que esta idea de la comunidad de mujeres es el secreto a voces de este comunismo todavía totalmente grosero e irreflexivo. Así como la mujer sale del matrimonio para entrar en la prostitución general, así también el mundo todo de la riqueza es decir, de la esencia objetiva del hombre, sale de la relación del matrimonio exclusivo con el propietario privado para entrar en la relación de la prostitución universal con la comunidad.

Exposición del tema del texto.

En este capítulo del tercer manuscrito, perteneciente a los “Manuscritos de economía y filosofía”, de donde se extrae el fragmento, Marx reflexiona acerca de las consecuencias del trabajo alienado y de manera muy particular sobre su resultante más decisiva, la propiedad privada. El comunismo se presenta en principio como la mejor forma de superar los efectos nocivos que para la humanidad tiene la pervivencia de este régimen de propiedad. Marx procede a continuación a un análisis crítico de las distintas formas en que el comunismo se puede materializar.

En el fragmento, en concreto, Marx analiza el comunismo primitivo, comunismo que no constituye una verdadera erradicación de la propiedad privada y niega a la mujer su condición humana.

En este comunismo primitivo, la forma de apropiación se reduce a una posesión meramente física y de carácter colectivo, al modo de lo que se podría llamar una propiedad privada generalizada. El fundamento de la propiedad privada, lejos de desaparecer, es por el contrario, reforzado, Aunque la posesión ha pasado a ser colectiva, la relación del hombre con las cosas sigue siendo de posesión y es precisamente ese afán de posesión lo que genera la envidia y la codicia que en esta fase no son de carácter individual sino comunitario.

Por otra parte, la propia comunidad social, como propietaria del capital común, asume el papel y la función del capitalista al asignar un trabajo y un salario, en este caso iguales para todos. En definitiva, el comunismo primitivo no elimina la propiedad privada sino que la generaliza, potenciando con ello el espíritu que la anima. En este régimen de propiedad se tiende a despreciar todo aquello que no puede ser objeto de apropiación colectiva. Tal ocurre con ciertas características personales que solo pueden ser poseídas a título individual cono es el caso de la inteligencia, la fuerza, destrezas o habilidades específicas.

Especial denuncia merece por parte de Marx la situación de la mujer. Si bajo el capitalismo, régimen basado en la propiedad privada, el matrimonio es una relación en el que la mujer es tenida como propiedad exclusiva del varón, en este tipo de comunismo es  reducida al estatuto de mero objeto compartido por todos. La afirmación de Marx en cuanto a que declarar a la mujer propiedad colectiva hace que la comunidad en su totalidad entre en relación con la prostitución universal es de todo pertinente. Marx advierte de que no basta con cambiar el régimen de propiedad (de individual a colectiva) para que se produzca la emancipación de la mujer. Se necesita un cambio más radical que subvierta los valores de la ideología patriarcal y burguesa. Como puede observarse hoy día, aún a pesar de la “silenciosa revolución de las mujeres” en su lucha por la dignidad, la mujer sigue teniendo un papel subalterno para las necesidades del capital y de la cultura masculina. 


Justificación desde la posición filosófica del autor.


El comunismo grosero, o primitivo, ha reforzado los fundamentos de la propiedad y  niega a la mujer su condición humana. En definitiva, supone también una degradación del propio ser humano, ya que no consigue la recuperación de la verdadera esencia humana no alienada.

En general, alienación viene a significar “enajenación” o “extrañación”: la situación del ser humano de estar en otro, en algo ajeno: no tiene el control de su propio pensamiento, ni, por supuesto, el control de sus propias decisiones, dependiendo de un poder que le resulta extraño. El trabajo enajenado (alienado) separa al ser humano de su propia esencia y hace de la vida de ese ser humano algo separado de su ser como género (humano). Podemos señalar varios tipos de alienación: la alienación social, política, ideológica y religiosa. Pero el tipo de alienación que es el fundamento de las anteriores, es la alienación económica. Esta alienación tiene lugar cuando el producto del trabajo pasa a ser propiedad de otro, del propietario de los medios de producción, y tanto el producto fabricado como el propio trabajador se convierten en mercancías. El producto se queda en el mercado y el trabajador no consigue realizarse en el proceso productivo, sino que sufre y se deshumaniza, convirtiéndose en una cosa entre las demás que también puede ser vendida y comprada (su fuerza de trabajo) en el mercado.

El hecho de que este estado de alienación se conserve sin que un proceso de liberación conduzca a la desalienación de la humanidad, que se producirá con el comunismo, se debe a la ideología. Por ella se entiende al conjunto articulado de conceptos, símbolos, mitos, creencias, valores e ideas que se dan en una situación determinada y que pretenden explicarla, justificarla y, en la medida de lo posible, perpetuarla. Cuando a lo que asistimos es a un estado de dominación (del hombre sobre la mujer, como se señala en el texto, o de una clase social sobre otra), la ideología se convierte en un instrumento para garantizar tal dominio de manera que sea aceptado por el dominado sin necesidad de acudir a otros procedimientos, como la violencia física. En definitiva, la ideología es una representación falsificada de la realidad creada con el objeto de ocultar las desigualdades económicas, sociales y políticas a aquellos que las sufren, una forma de generar una “falsa conciencia” de la realidad con el objetivo de mantener en la pasividad a las clases subalternas.

La explicación de la alienación a partir de la actividad productiva del ser humano encuentra su raíz en lo que constituye la naturaleza humana. El trabajo, la producción entendida como actividad práctico-productiva, constituye la esencia del ser humano (el ser humano se diferencia de los animales a partir del momento en que empieza a producir sus medios de vida).  Es un animal no solo sociable, sino que consiste y se constituye en la sociedad; y su naturaleza consiste en la producción de su vida, que lo constituye en una doble relación: con la naturaleza y con los otros seres humanos, con la sociedad (relación social). En consecuencia, la esencia humana es, en realidad, el conjunto de las relaciones sociales. La alienación del ser humano se produce, entonces, en una determinada estructuración económico social histórica; no en vano el ser humano mismo es histórico.

Al plantear la radicalidad del ser humano como ser natural humano y como sujeto, podría entenderse el marxismo como un humanismo. Humanismo porque promueve una crítica y una lucha contra la alienación del ser humano, que tiene como fin acabar con su explotación, con su conversión en cosa, y lograr su liberación.  Porque niega la existencia de un ser distinto y superior a la naturaleza y al ser humano. Por último, es un humanismo en cuanto que Marx afirma (sobre todo en el período juvenil, al que pertenecen los Manuscritos), que el ser humano es el principio de la sociedad, el sujeto de la historia y, en consecuencia, la base explicativa de su concepción teórica del mundo y de la historia. Pero junto a la radicalidad del ser humano como sujeto, se da también su relacionalidad y su carácter de resultado, en cuanto el ser humano es el conjunto de las relaciones sociales, con lo que podría considerarse resultado de un todo que lo configura y explica. Y si es resultado, difícilmente puede ser principio teórico-científico de explicación de la sociedad y de la historia (humanismo).

La integración y superación de esta aparente contradicción puede entenderse a partir del materialismo histórico, la teoría científica propuesta por Marx para explicar la estructura y el cambio de las sociedades. De ella podemos extraer las siguientes tres tesis:1) El factor determinante de historia es la relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La historia consiste, en último término, en el proceso real de la producción material de la vida, la sucesión de los modos de producción. El motor de la historia es, pues, la lucha de clases. 2) En la historia, en la determinación y la configuración de su desarrollo se da una relación dialéctica entre la infraestructura (estructura económica) y la sobreestructura, si bien el fundamento económico constituye, en última instancia, el principio de explicación. 3) El vector o fin al que se dirige la historia es la desaparición de las clases y la instauración del comunismo. La marcha de la historia, acelerada por la acción del proletariado, finalizará en una sociedad comunista, acabando con las alienaciones permitiendo la realización total del ser humano. Pero ello no podría  suceder si el proletariado, la clase social explotada y alienada, no asume esa condición de sujeto revolucionario. La síntesis entre humanismo y dialéctica de la historia surge con la posibilidad de que los individuos que componen el proletariado, adquiriendo conciencia de su situación, conciencia de clase, puedan superar el estado de alienación y conciencia ideologizada accediendo al ideal revolucionario. El comunismo sería la plena emancipación y apropiación por parte del ser humano de su esencia genérica. En esto consiste el comunismo desarrollado que Marx propone tras criticar otras propuestas de comunismo entre ellas el comunismo  grosero o primitivo, cuestión planteada en este texto que he comentado.




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