martes, 14 de abril de 2015

Comentario de texto. "Manuscritos..." Texto 4



Texto 4 (líneas 54-78)

Este comunismo, al negar por completo la personalidad del hombre, es justamente la expresión lógica de la propiedad privada, que es esta negación. La envidia general y constituida en poder no es sino la forma escondida en que la codicia se establece y, simplemente, se satisface de otra manera. La idea de toda propiedad privada en cuanto tal se vuelve, por lo menos contra la propiedad privada más rica como envidia deseo de nivelación, de manera que son estas pasiones las que integran el ser de la competencia. El comunismo grosero no es más que el remate de esta codicia y de esta nivelación a partir del mínimo representado. Tiene una medida determinada y limitada. Lo poco que esta superación de la propiedad privada tiene de verdadera apropiación lo prueba justamente la negación abstracta de todo el mundo de la educación y de la civilización, el regreso a la antinatural (IV) simplicidad del hombre pobre y sin necesidades, que no sólo no ha superado la propiedad privada, sino que ni siquiera ha llegado hasta ella.

La comunidad es sólo una comunidad de trabajo y de la igualdad del salario que paga el capital común: la comunidad como capitalista general. Ambos términos de la relación son elevados a una generalidad imaginaria: el trabajo como la determinación en que todos se encuentran situados, el capital como la generalidad y el poder reconocidos de la comunidad.

Exposición de la temática del texto

En este capítulo del tercer manuscrito, perteneciente a los “Manuscritos de economía y filosofía”, de donde se extrae el fragmento, Marx reflexiona acerca de las consecuencias del trabajo alienado y de manera muy particular sobre su resultante más decisiva, la propiedad privada. El comunismo se presenta en principio como la mejor forma de superar los efectos nocivos que para la humanidad tiene la pervivencia de este régimen de propiedad. Marx procede a continuación a un análisis crítico de las distintas formas en que el comunismo se puede materializar.

En el fragmento, en concreto, Marx analiza el comunismo primitivo, comunismo que no constituye una verdadera erradicación de la propiedad privada y niega a la mujer su condición humana.

En este comunismo, la forma de apropiación se reduce a una posesión meramente física y de carácter colectivo, al modo de lo que se podría llamar una propiedad privada generalizada. El fundamento de la propiedad privada, lejos de desaparecer, es por el contrario, reforzado. En general, la propiedad privada lo que provoca es la envidia y el deseo de tener lo mismo que otros que poseen más y que la competencia sea una forma de vida. El comunismo primitivo o grosero sería una consecuencia de esta codicia y de este deseo de igualación con una serie de mínimos o medidas determinadas. Aunque la posesión ha pasado a ser colectiva, la relación del hombre con las cosas sigue siendo de posesión y es precisamente ese afán de posesión lo que continúa generando la envidia y la codicia que en esta fase no son de carácter individual sino comunitario.

Con la negación abstracta de la educación y la civilización, el comunismo primitivo no ha entendido la naturaleza humanan de la necesidad, simplemente lo interpreta como un ser sin necesidades y que ni siquiera hubiera accedido a la propiedad. Por último, la relación trabajo- capital se mantiene bajo la forma en que la comunidad actúa como comunidad de trabajo y como capital en tanto que poder generalizado y reconocido de la comunidad.

Aunque en su crítica Marx no cita un solo nombre como representante o defensor de este tipo de comunismo, algunos expertos piensan que con mucha probabilidad se estaba refiriendo a doctrinas sostenidas en su época `por algunos seguidores de Babeuf liderados por Filippo Buonarrotti y por algunas sociedades secretas tales como las de los “humanitarios” que defendían la abolición del matrimonio, la familia, la cultura burguesa, la ciencia y las bellas artes. Pero veamos el sentido de la alienación y cosificación en la que se encuentra el ser humano y el comunismo como superación positiva de la propiedad.



domingo, 12 de abril de 2015

Comentario de texto. "Manuscritos..." Texto 3.


Texto 3 (líneas 30-54)

El comunismo, finalmente, es la expresión positiva de la propiedad privada superada; es, en primer lugar, la propiedad privada general. Al tomar esta relación en su generalidad, el comunismo es: 1º) En su primera forma solamente una generalización y conclusión de la misma; como tal se muestra en una doble forma: de una parte el dominio de la propiedad material es tan grande frente a el, que el quiere aniquilar todo lo que no es susceptible de ser poseído por todos como propiedad privada; quiere prescindir de forma violenta del talento, etc. La posesión física inmediata representa para él la finalidad única de la vida y de la existencia; el destine del obrero no es superado, sino extendido a todos los hombres; la relación de la propiedad privada continúa siendo la relación de la comunidad con el mundo de las cosas; finalmente se expresa este movimiento de oponer a la propiedad privada la propiedad general en la forma animal que quiere oponer al matrimonio (que por lo demás es una forma de la propiedad privada exclusiva) la comunidad de las mujeres, en que la mujer se convierte en propiedad comunal y común. Puede decirse que esta idea de la comunidad de mujeres es el secreto a voces de este comunismo todavía totalmente grosero e irreflexivo. Así como la mujer sale del matrimonio para entrar en la prostitución general, así también el mundo todo de la riqueza es decir, de la esencia objetiva del hombre, sale de la relación del matrimonio exclusivo con el propietario privado para entrar en la relación de la prostitución universal con la comunidad.

Exposición del tema del texto.

En este capítulo del tercer manuscrito, perteneciente a los “Manuscritos de economía y filosofía”, de donde se extrae el fragmento, Marx reflexiona acerca de las consecuencias del trabajo alienado y de manera muy particular sobre su resultante más decisiva, la propiedad privada. El comunismo se presenta en principio como la mejor forma de superar los efectos nocivos que para la humanidad tiene la pervivencia de este régimen de propiedad. Marx procede a continuación a un análisis crítico de las distintas formas en que el comunismo se puede materializar.

En el fragmento, en concreto, Marx analiza el comunismo primitivo, comunismo que no constituye una verdadera erradicación de la propiedad privada y niega a la mujer su condición humana.

En este comunismo primitivo, la forma de apropiación se reduce a una posesión meramente física y de carácter colectivo, al modo de lo que se podría llamar una propiedad privada generalizada. El fundamento de la propiedad privada, lejos de desaparecer, es por el contrario, reforzado, Aunque la posesión ha pasado a ser colectiva, la relación del hombre con las cosas sigue siendo de posesión y es precisamente ese afán de posesión lo que genera la envidia y la codicia que en esta fase no son de carácter individual sino comunitario.

Por otra parte, la propia comunidad social, como propietaria del capital común, asume el papel y la función del capitalista al asignar un trabajo y un salario, en este caso iguales para todos. En definitiva, el comunismo primitivo no elimina la propiedad privada sino que la generaliza, potenciando con ello el espíritu que la anima. En este régimen de propiedad se tiende a despreciar todo aquello que no puede ser objeto de apropiación colectiva. Tal ocurre con ciertas características personales que solo pueden ser poseídas a título individual cono es el caso de la inteligencia, la fuerza, destrezas o habilidades específicas.

Especial denuncia merece por parte de Marx la situación de la mujer. Si bajo el capitalismo, régimen basado en la propiedad privada, el matrimonio es una relación en el que la mujer es tenida como propiedad exclusiva del varón, en este tipo de comunismo es  reducida al estatuto de mero objeto compartido por todos. La afirmación de Marx en cuanto a que declarar a la mujer propiedad colectiva hace que la comunidad en su totalidad entre en relación con la prostitución universal es de todo pertinente. Marx advierte de que no basta con cambiar el régimen de propiedad (de individual a colectiva) para que se produzca la emancipación de la mujer. Se necesita un cambio más radical que subvierta los valores de la ideología patriarcal y burguesa. Como puede observarse hoy día, aún a pesar de la “silenciosa revolución de las mujeres” en su lucha por la dignidad, la mujer sigue teniendo un papel subalterno para las necesidades del capital y de la cultura masculina. 


Justificación desde la posición filosófica del autor.


El comunismo grosero, o primitivo, ha reforzado los fundamentos de la propiedad y  niega a la mujer su condición humana. En definitiva, supone también una degradación del propio ser humano, ya que no consigue la recuperación de la verdadera esencia humana no alienada.

En general, alienación viene a significar “enajenación” o “extrañación”: la situación del ser humano de estar en otro, en algo ajeno: no tiene el control de su propio pensamiento, ni, por supuesto, el control de sus propias decisiones, dependiendo de un poder que le resulta extraño. El trabajo enajenado (alienado) separa al ser humano de su propia esencia y hace de la vida de ese ser humano algo separado de su ser como género (humano). Podemos señalar varios tipos de alienación: la alienación social, política, ideológica y religiosa. Pero el tipo de alienación que es el fundamento de las anteriores, es la alienación económica. Esta alienación tiene lugar cuando el producto del trabajo pasa a ser propiedad de otro, del propietario de los medios de producción, y tanto el producto fabricado como el propio trabajador se convierten en mercancías. El producto se queda en el mercado y el trabajador no consigue realizarse en el proceso productivo, sino que sufre y se deshumaniza, convirtiéndose en una cosa entre las demás que también puede ser vendida y comprada (su fuerza de trabajo) en el mercado.

El hecho de que este estado de alienación se conserve sin que un proceso de liberación conduzca a la desalienación de la humanidad, que se producirá con el comunismo, se debe a la ideología. Por ella se entiende al conjunto articulado de conceptos, símbolos, mitos, creencias, valores e ideas que se dan en una situación determinada y que pretenden explicarla, justificarla y, en la medida de lo posible, perpetuarla. Cuando a lo que asistimos es a un estado de dominación (del hombre sobre la mujer, como se señala en el texto, o de una clase social sobre otra), la ideología se convierte en un instrumento para garantizar tal dominio de manera que sea aceptado por el dominado sin necesidad de acudir a otros procedimientos, como la violencia física. En definitiva, la ideología es una representación falsificada de la realidad creada con el objeto de ocultar las desigualdades económicas, sociales y políticas a aquellos que las sufren, una forma de generar una “falsa conciencia” de la realidad con el objetivo de mantener en la pasividad a las clases subalternas.

La explicación de la alienación a partir de la actividad productiva del ser humano encuentra su raíz en lo que constituye la naturaleza humana. El trabajo, la producción entendida como actividad práctico-productiva, constituye la esencia del ser humano (el ser humano se diferencia de los animales a partir del momento en que empieza a producir sus medios de vida).  Es un animal no solo sociable, sino que consiste y se constituye en la sociedad; y su naturaleza consiste en la producción de su vida, que lo constituye en una doble relación: con la naturaleza y con los otros seres humanos, con la sociedad (relación social). En consecuencia, la esencia humana es, en realidad, el conjunto de las relaciones sociales. La alienación del ser humano se produce, entonces, en una determinada estructuración económico social histórica; no en vano el ser humano mismo es histórico.

Al plantear la radicalidad del ser humano como ser natural humano y como sujeto, podría entenderse el marxismo como un humanismo. Humanismo porque promueve una crítica y una lucha contra la alienación del ser humano, que tiene como fin acabar con su explotación, con su conversión en cosa, y lograr su liberación.  Porque niega la existencia de un ser distinto y superior a la naturaleza y al ser humano. Por último, es un humanismo en cuanto que Marx afirma (sobre todo en el período juvenil, al que pertenecen los Manuscritos), que el ser humano es el principio de la sociedad, el sujeto de la historia y, en consecuencia, la base explicativa de su concepción teórica del mundo y de la historia. Pero junto a la radicalidad del ser humano como sujeto, se da también su relacionalidad y su carácter de resultado, en cuanto el ser humano es el conjunto de las relaciones sociales, con lo que podría considerarse resultado de un todo que lo configura y explica. Y si es resultado, difícilmente puede ser principio teórico-científico de explicación de la sociedad y de la historia (humanismo).

La integración y superación de esta aparente contradicción puede entenderse a partir del materialismo histórico, la teoría científica propuesta por Marx para explicar la estructura y el cambio de las sociedades. De ella podemos extraer las siguientes tres tesis:1) El factor determinante de historia es la relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La historia consiste, en último término, en el proceso real de la producción material de la vida, la sucesión de los modos de producción. El motor de la historia es, pues, la lucha de clases. 2) En la historia, en la determinación y la configuración de su desarrollo se da una relación dialéctica entre la infraestructura (estructura económica) y la sobreestructura, si bien el fundamento económico constituye, en última instancia, el principio de explicación. 3) El vector o fin al que se dirige la historia es la desaparición de las clases y la instauración del comunismo. La marcha de la historia, acelerada por la acción del proletariado, finalizará en una sociedad comunista, acabando con las alienaciones permitiendo la realización total del ser humano. Pero ello no podría  suceder si el proletariado, la clase social explotada y alienada, no asume esa condición de sujeto revolucionario. La síntesis entre humanismo y dialéctica de la historia surge con la posibilidad de que los individuos que componen el proletariado, adquiriendo conciencia de su situación, conciencia de clase, puedan superar el estado de alienación y conciencia ideologizada accediendo al ideal revolucionario. El comunismo sería la plena emancipación y apropiación por parte del ser humano de su esencia genérica. En esto consiste el comunismo desarrollado que Marx propone tras criticar otras propuestas de comunismo entre ellas el comunismo  grosero o primitivo, cuestión planteada en este texto que he comentado.




sábado, 11 de abril de 2015

Comentario de texto. "Manuscritos..." Texto 2



-Texto 2º. Líneas 15-30.

"ad. ibidem. La superación del extrañamiento de si mismo sigue el mismo camino que éste. En primer lugar la propiedad privada es contemplada sólo en su aspecto objetivo, pero considerando el trabajo como su esencia. Su forma de existencia es por ello el capital que ha de ser superado «en cuanto tal» (Proudhon). O se toma una forma especial de trabajo (el trabajo nivelado, parcelado y, en consecuencia, no libre) como fuente de la nocividad de la propiedad privada y de su existencia extraña al hombre (Fourier, quien, de acuerdo con los fisiócratas, considera de nuevo el trabajo agrícola como el trabajo por excelencia; Saint Simon, por el contrario, declara que el trabajo industrial, como tal, es la esencia y aspira al dominio exclusivo de los industriales y al mejoramiento de la situación de los obreros). El comunismo, finalmente, es la expresión positiva de la propiedad privada superada; es, en primer lugar, la propiedad privada general."

Exposición del tema del texto.

En este capítulo del tercer manuscrito, perteneciente a los “Manuscritos de economía y filosofía”, de donde se extrae el fragmento, Marx reflexiona acerca de las consecuencias del trabajo alienado y de manera muy particular sobre su resultante más decisiva, la propiedad privada. El comunismo se presenta en principio como la mejor forma de superar los efectos nocivos que para la humanidad tiene la pervivencia de este régimen de propiedad. Marx procede a continuación a un análisis crítico de las distintas formas en que el comunismo se puede materializar.

En este fragmento, Marx analiza los planteamientos de los primeros socialistas, llamados socialistas utópicos. Estos autores tratan de superar la propiedad privada distinguiendo también entre su aspecto objetivo y su aspecto subjetivo. Proudhon se fija en el capital (aspecto objetivo), y Fourier y Saint Simon se fijan en el trabajo (aspecto subjetivo), ya sea agrícola o industrial. Para Proudhon la propiedad privada es un robo porque el capitalista no paga al obrero todo el valor de su trabajo. Fourier, siguiendo a los fisiócratas, propone la creación de pequeñas comunidades agrarias llamadas falansterios, en las que el trabajo dejaría de ser algo penoso para convertirse en atractivo y agradable. Saint Simon consideraba que la industria debe servir para resolver las necesidades de la sociedad. Estas propuestas le parecerán a Marx insuficientes porque ninguno de ellos habría captado aún la esencia de la propiedad ni la naturaleza humana de la necesidad, por lo que su propuesta será parcial y no resolverá la superación de la propiedad y la consecución del comunismo como plena  emancipación y apropiación por parte del ser humano de su esencia genérica.

Al declarar que la esencia de la propiedad privada es el trabajo, Marx está afirmando la dependencia que esta forma de propiedad tiene respecto al hecho de que el objeto o fruto del trabajo es apropiado de forma unilateral por alguien, es decir, convertido en propiedad privada de quien se lo apropia. Esto es lo que esencialmente entiende Marx como trabajo enajenado. El comunismo es la expresión positiva de la propiedad privada superada, organización política, social y económica basada en la comunidad de los medios sociales de producción y de los bienes que con ellos se producen. Pero que en su primera fase es propiedad privada general, de carácter colectivo.

Justificación desde la posición filosófica del autor.

Pero si la propiedad privada no es causa sino resultado de la enajenación del producto del trabajo, a su vez esa misma propiedad mantiene y acrecienta la enajenación. Por ello, la actualización y realización de la emancipación humana conduce directamente a la consideración del comunismo como herramienta para la supresión definitiva de la propiedad privada y, por tanto, la ocasión para la recuperación de la verdadera esencia humana no alienada.

El trabajo enajenado (alienado) separa al ser humano de su propia esencia y hace de la vida de ese ser humano algo separado de su ser como género (humano). En otras palabras, el trabajo enajenado separa, aísla al ser humano de los otros seres humanos, reduciéndolos a meros individuos incapaces de constituir una comunidad social. Aunque la alienación económica a la que me he referido anteriormente es fundamental para explicar el sentido del término, en Marx aborda más significaciones. En general viene a significar “enajenación” o “extrañación”: la situación del ser humano de estar en otro, en algo ajeno: no tiene el control de su propio pensamiento, ni, por supuesto, el control de sus propias decisiones, dependiendo de un poder que le resulta extraño. Podemos señalar varios tipos de alienación: la alienación social, política, ideológica y religiosa. Pero el tipo de alienación que es el fundamento de las anteriores, es la alienación económica. Esta alienación tiene lugar cuando el producto del trabajo pasa a ser propiedad de otro, del propietario de los medios de producción, y tanto el producto fabricado como el propio trabajador se convierten en mercancías. El producto se queda en el mercado y el trabajador no consigue realizarse en el proceso productivo, sino que sufre y se deshumaniza, convirtiéndose en una cosa entre las demás que también puede ser vendida y comprada (su fuerza de trabajo) en el mercado.

El hecho de que este estado de alienación se conserve sin que un proceso de liberación conduzca a la desalienación de la humanidad, que se producirá con el comunismo, se debe a la ideología. Por ella se entiende al conjunto articulado de conceptos, símbolos, mitos, creencias, valores e ideas que se dan en una situación determinada y que pretenden explicarla, justificarla y, en la medida de lo posible, perpetuarla. Cuando a lo que asistimos es a un estado de dominación (del hombre sobre la mujer, o de una clase social sobre otra), la ideología se convierte en un instrumento para garantizar tal dominio de manera que sea aceptado por el dominado sin necesidad de acudir a otros procedimientos, como la violencia física. En definitiva, la ideología es una representación falsificada de la realidad creada con el objeto de ocultar las desigualdades económicas, sociales y políticas a aquellos que las sufren, una forma de generar una “falsa conciencia” de la realidad con el objetivo de mantener en la pasividad a las clases subalternas.

La explicación de la alienación a partir de la actividad productiva del ser humano encuentra su raíz en lo que constituye la naturaleza humana. El trabajo, la producción entendida como actividad práctico-productiva, constituye la esencia del ser humano (el ser humano se diferencia de los animales a partir del momento en que empieza a producir sus medios de vida).  Es un animal no solo sociable, sino que consiste y se constituye en la sociedad; y su naturaleza consiste en la producción de su vida, que lo constituye en una doble relación: con la naturaleza y con los otros seres humanos, con la sociedad (relación social). En consecuencia, la esencia humana es, en realidad, el conjunto de las relaciones sociales. La alienación del ser humano se produce, entonces, en una determinada estructuración económico social histórica; no en vano el ser humano mismo es histórico.

Al plantear la radicalidad del ser humano como ser natural humano y como sujeto, podría entenderse el marxismo como un humanismo. Humanismo porque promueve una crítica y una lucha contra la alienación del ser humano, que tiene como fin acabar con su explotación, con su conversión en cosa, y lograr su liberación..  Porque niega la existencia de un ser distinto y superior a la naturaleza y al ser humano. Por último, es un humanismo en cuanto que Marx afirma (sobre todo en el período juvenil, al que pertenecen los Manuscritos), que el ser humano es el principio de la sociedad, el sujeto de la historia y, en consecuencia, la base explicativa de su concepción teórica del mundo y de la historia. Pero junto a la radicalidad del ser humano como sujeto, se da también su relacionalidad y su carácter de resultado, en cuanto el ser humano es el conjunto de las relaciones sociales, con lo que podría considerarse resultado de un todo que lo configura y explica. Y si es resultado, difícilmente puede ser principio teórico-científico de explicación de la sociedad y de la historia (humanismo).

La integración y superación de esta aparente contradicción puede entenderse a partir del materialismo histórico, la teoría científica propuesta por Marx para explicar la estructura y el cambio de las sociedades. De ella podemos extraer las siguientes tres tesis:1) El factor determinante de historia es la relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La historia consiste, en último término, en el proceso real de la producción material de la vida, la sucesión de los modos de producción. El motor de la historia es, pues, la lucha de clases. 2) En la historia, en la determinación y la configuración de su desarrollo se da una relación dialéctica entre la infraestructura (estructura económica) y la sobreestructura, si bien el fundamento económico constituye, en última instancia, el principio de explicación. 3) El vector o fin al que se dirige la historia es la desaparición de las clases y la instauración del comunismo, como ya nos deja Marx anunciado en este texto. La marcha de la historia, acelerada por la acción del proletariado, finalizará en una sociedad comunista, acabando con las alienaciones y permitiendo la realización total del ser humano. Pero ello no podría suceder si el proletariado, la clase social explotada y alienada, no asume esa condición de sujeto revolucionario. La síntesis entre humanismo y dialéctica de la historia surge, por tanto, con la posibilidad de que los individuos que componen el proletariado, adquiriendo conciencia de su situación, conciencia de clase, puedan superar el estado de alienación y conciencia ideologizada accediendo al ideal revolucionario. El comunismo sería la plena emancipación y apropiación por parte del ser humano de su esencia genérica. En esto consiste el comunismo desarrollado que Marx propone en el manuscrito tercero tras criticar otras propuestas de comunismo y las realizadas por los socialistas utópicos, cuestión también planteada por Marx en este texto que he comentado.

domingo, 5 de abril de 2015

Comentario de texto. "Manuscritos...." Texto 1º


Texto 1º

... a la pág. XXXIX. Pero la oposición entre carencia de propiedad y propiedad es una oposición todavía indiferente, no captada aún en su relación activa, en su conexión interna, no captada aún como contradicción, mientras no se la comprenda como la oposición de trabajo y capital. Incluso sin el progresivo movimiento de la propiedad privada que se da, por ejemplo: en la antigua Roma, en Turquía, etc. puede expresarse esta oposición en la primera forma. Así no aparece aún como puesta por la propiedad privada misma. Pero el trabajo, la esencia subjetiva de la propiedad privada como exclusión de la propiedad, y el capital, el trabajo objetivo como exclusión del trabajo, son la propiedad privada como una relación desarrollada basta la contradicción y por ello una relación enérgica que impulsa a la disolución. (Manuscritos de economía y filosofía).



Exposición del tema del texto.

En este capítulo del tercer manuscrito, perteneciente a los “Manuscritos de economía y filosofía”, de donde se extrae el fragmento, Marx reflexiona acerca de las consecuencias del trabajo alienado y de manera muy particular sobre su resultante más decisiva, la propiedad privada. El comunismo se presenta en principio como la mejor forma de superar los efectos nocivos que para la humanidad tiene la pervivencia de este régimen de propiedad. Marx procede a continuación a un análisis crítico de las distintas formas en que el comunismo se puede materializar.

En este fragmento, Marx reflexiona sobre la causa de la propiedad privada. Cuando Marx se refiere a la propiedad privada, está entendiendo el régimen jurídico que hace legal el hecho de que un sujeto pueda disponer de medios de producir riqueza en forma de nuevos bienes, medios y objetos.

Analizando la propiedad privada, Marx sostiene que la existencia de la propiedad privada determina, por su propia naturaleza, tanto la posibilidad  de poseer algo como la de no poseer. La conexión interna que Marx señala entre ambas posibilidades se revela cuando advertimos que el ser humano que posee algo, posee con ello un capital; mientras que el que nada posee sólo dispone de su capacidad o fuerza de trabajo (energía humana empleada en el proceso de producción, propiedad del trabajador).Tenemos así planteada, en los propios términos en que lo hace Marx, la oposición entre capital y trabajo.

La propiedad privada lleva en sí misma una contradicción que la hará desaparecer. Por una parte, en sentido subjetivo, es producida por el trabajo, ya que sin trabajo no hay producción de riqueza; pero el trabajador que la produce no se la puede apropiar. Por otra parte, en sentido objetivo, es capital, porque la riqueza que produce el trabajo se expresa en bienes con valor económico. Pero ese capital pertenece al burgués, y no al trabajador que produce la riqueza, por lo que el trabajador se siente alienado. En ambos casos se produce una contradicción entre trabajo y capital, entre el proletariado y el burgués, que terminará con la desaparición del segundo. Esto sucederá, como a continuación quedará explicado, con el comunismo, sociedad en la que las clases sociales (grupos sociales identificados por su relación con los medios de producción) habrán desaparecido.

Justificación desde la posición filosófica del autor.

Aunque la alienación económica a la que me he referido anteriormente es fundamental para explicar el sentido del término, en Marx aborda más significaciones. En general viene a significar “enajenación” o “extrañación”: la situación del ser humano de estar en otro, en algo ajeno: no tiene el control de su propio pensamiento, ni, por supuesto, el control de sus propias decisiones, dependiendo de un poder que le resulta extraño. Podemos señalar varios tipos de alienación: la alienación social, política, ideológica y religiosa. Pero el tipo de alienación que es el fundamento de las anteriores, es la alienación económica. Marx considera que el trabajo, mediante el que se hace posible el desarrollo y la realización humana, se ha convertido en algo “ajeno”, como propiedad privada, como se explica en este fragmento, y hunde a  la persona en la mayor de  las miserias. Esta alienación tiene lugar cuando el producto del trabajo del obrero, los bienes que fabrica, pasa a ser propiedad de otro, del propietario de los medios de producción, y tanto el producto fabricado como el propio trabajador se convierten en mercancías. El producto se queda en el mercado y el trabajador no consigue realizarse en el proceso productivo, sino que sufre y se deshumaniza, convirtiéndose en una cosa entre las demás que también puede ser vendida y comprada (su fuerza de trabajo) en el mercado.

El hecho de que este estado de alienación se conserve sin que un proceso de liberación conduzca a la desalienación de la humanidad, que se producirá con el comunismo, se debe a la ideología. Por ella se entiende al conjunto articulado de conceptos, símbolos, mitos, creencias, valores e ideas que se dan en una situación determinada y que pretenden explicarla, justificarla y, en la medida de lo posible, perpetuarla. Cuando a lo que asistimos es a un estado de dominación (del hombre sobre la mujer, o de una clase social sobre otra), la ideología se convierte en un instrumento para garantizar tal dominio de manera que sea aceptado por el dominado sin necesidad de acudir a otros procedimientos, como la violencia física. En definitiva, la ideología es una representación falsificada de la realidad creada con el objeto de ocultar las desigualdades económicas, sociales y políticas a aquellos que las sufren, una forma de generar una “falsa conciencia” de la realidad con el objetivo de mantener en la pasividad a las clases subalternas.
            
La explicación de la alienación a partir de la actividad productiva del ser humano encuentra su raíz en lo que constituye la naturaleza humana. El trabajo, la producción entendida como actividad práctico-productiva, constituye la esencia del ser humano (el ser humano se diferencia de los animales a partir del momento en que empieza a producir sus medios de vida).  Es un animal no solo sociable, sino que consiste y se constituye en la sociedad; y su naturaleza consiste en la producción de su vida, que lo constituye en una doble relación: con la naturaleza y con los otros seres humanos, con la sociedad (relación social). En consecuencia, la esencia humana es, en realidad, el conjunto de las relaciones sociales. La alienación del ser humano se produce, entonces, en una determinada estructuración económico social histórica; no en vano el ser humano mismo es histórico.

Al plantear la radicalidad del ser humano como ser natural humano y como sujeto, podría entenderse el marxismo como un humanismo. Humanismo porque promueve una crítica y una lucha contra la alienación del ser humano, que tiene como fin acabar con su explotación, con su conversión en cosa, y lograr su liberación.  Porque niega la existencia de un ser distinto y superior a la naturaleza y al ser humano. Por último, es un humanismo en cuanto que Marx afirma (sobre todo en el período juvenil, al que pertenecen los Manuscritos), que el ser humano es el principio de la sociedad, el sujeto de la historia y, en consecuencia, la base explicativa de su concepción teórica del mundo y de la historia. Pero junto a la radicalidad del ser humano como sujeto, se da también su relacionalidad y su carácter de resultado, en cuanto el ser humano es el conjunto de las relaciones sociales, con lo que podría considerarse resultado de un todo que lo configura y explica. Y si es resultado, difícilmente puede ser principio teórico-científico de explicación de la sociedad y de la historia (humanismo).

La integración y superación de esta aparente contradicción puede entenderse a partir del materialismo histórico, la teoría científica propuesta por Marx para explicar la estructura y el cambio de las sociedades. De ella podemos extraer las siguientes tres tesis:1) El factor determinante de historia es la relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La historia consiste, en último término, en el proceso real de la producción material de la vida, la sucesión de los modos de producción. El motor de la historia es, pues, la lucha de clases. 2) En la historia, en la determinación y la configuración de su desarrollo se da una relación dialéctica entre la infraestructura (estructura económica) y la sobreestructura, si bien el fundamento económico constituye, en última instancia, el principio de explicación. 3) El vector o fin al que se dirige la historia es la desaparición de las clases y la instauración del comunismo, como ya nos deja Marx anunciado en este texto. La marcha de la historia, acelerada por la acción del proletariado, finalizará en una sociedad comunista, acabando con las alienaciones y permitiendo la realización total del ser humano. Pero ello no podría suceder si el proletariado, la clase social explotada y alienada, no asume esa condición de sujeto revolucionario. La síntesis entre humanismo y dialéctica de la historia surge, por tanto, con la posibilidad de que los individuos que componen el proletariado, adquiriendo conciencia de su situación, conciencia de clase, puedan superar el estado de alienación y conciencia ideologizada accediendo al ideal revolucionario. El comunismo sería la plena emancipación y apropiación por parte del ser humano de su esencia genérica.